Fábula clásica

El hombre que tenia dos esposas

 

Antiguamente, cuando se permitía que los hombres tuvie­ran muchas esposas, cierto hombre de edad mediana tenía una esposa vieja y una esposa joven. Cada cual lo quería mucho y deseaba verse con la apariencia de un compañero adecuado para ella.

El cabello del hombre se estaba poniendo gris, cosa que no le gustaba a la esposa joven porque lo hacía ver demasiado viejo para ser su esposo. Así pues, ella solía peinarle el cabello y arrancarle las canas todas las noches.

            En cambio, la esposa de más edad veía encanecer a su esposa con gran placer, porque no le agradaba que la confundieran con la madre de éste. Así pues, todas las ma­ñanas solía arreglarle el cabello arrancándole todos los ca­bellos negros que podía. El resultado fue que pronto el hombre se encontró completamente calvo.

 

«Entrégate a todos y pronto estarás sin nada que entregar.»